Esta ruta circular es el plan perfecto para disfrutar de la moto sin prisas, ideal para ir de tranquis y saborear cada kilómetro. Partiendo desde el corazón de San Sebastián, nos dirigimos hacia el icónico monte Igeldo. El ascenso es una auténtica delicia, ofreciendo una sucesión de curvas muy nobles que invitan a trazar con fluidez. Una vez arriba, la recompensa es inmejorable: unas vistas panorámicas espectaculares del Cantábrico y toda la bahía de la Concha. Es un recorrido corto pero intenso en sensaciones, que combina el aire puro de la costa con la adrenalina justa de un trazado técnico pero accesible. Al descender, regresamos al punto de origen, cerrando un trayecto que destaca por su belleza visual y el buen estado del firme, perfecto para los amantes de las dos ruedas que buscan una escapada relajada.